Una aproximación a las literaturas africanas

LusmoreDauda

Ilustración de @LusmoreDauda

El próximo 25 de mayo se celebra el Día de África. Desde este blog, la manera que tenemos de celebrarlo consiste en compartir textos y experiencias docentes. Entre los primeros, son altamente recomendables los siguientes enlaces:

Respecto a mis experiencias docentes, el curso pasdo presenté en el CEPA Pitiüses de Eivissa “Una aproximació a les literatures africanes” (el contenido puede verse en el siguiente documento: Literatures africanes 2).

Celebrar el Día de África con literatura me parece una excelente opción porque tal y como dice Sonia Fernández Quincoces:

¿Cómo celebrar el Día de África? Seguro que hay cientos de formas. Una manera, sin duda, es leyendo. A través de la lectura conseguimos viajar, conocer otras vidas y culturas y acercarnos a los otros; un nosotros a descubrir. Leer es el mejor modo de derribar esos muros que no dejan de amenazar con alzarse. Leer nos ayuda a adentrarnos en la piel de otras personas. Leer es el mejor camino para sentir que el mundo se puede seguir ensanchando hasta límites insospechados”.

En “Letras de África en las venas”, 13 africanos y afrodescendientes recomiendan sus lecturas favoritas por el Día de África. De manera modesta yo quiero hacer hoy lo mismo. Estas serían mis recomendaciones:

  • Todo se desmorona, Chinua Achebe.
  • Ciudad abierta, Teju Cole.
  • Desgracia, J. M. Coetzee.
  • Americanah, Chimamanda Ngozi Adichie.
  • Los pescadores, Chigozie Obioma.
  • En un lugar del Atlántico, Fatou Diome.
  • El fuego de los orígenes, Emmanuel Dongala.
  • Pequeño país, Gaël Faye.
  • El regreso, Hischam Matar.
  • Murambi. El libro de los huesos, Boubacar Boris Diop.

Anuncios

Intercanvi d’experiències i bones pràctiques

Foto 5

Aquesta setmana s’han celebrat dues jornades d’intercanvi d’experiències i bones pràctiques: les organitzades pel CEP d’Eivissa i pel CRIF Las Acacias de Madrid. La primera internivells i la segona dedicada només a l’Educació de Persones Adultes. Tot i que el format d’aquestes jornades sempre es pot millorar, del que sí que estem segurs és de que l’aprenentatge entre docents i entre centres és un requeriment imprescindible per a la innovació i millora educativa.

Diem això perquè ara fa tot just dos anys, Anna Tur i un servidor vam participar a les Jornades d’intercanvi d’experiències innovadores organitzades pel CEP d’Eivissa a la seu de la UIB. Aquí tenim la programació completa de les Jornades: GRAELLA_ORDRE_JORNADES.

La nostra aportació portava com a títol: “Escola pública i responsabilitat social. L’experiència del CEPA Pitiüses”. Aquí trobareu la presentació completa: Jornades intercanvi d’experiències-CEPA Pitiüses.

Foto 1

L’experiència central que vam voler compartir girava al voltant de l’organització de tres taules rodones, els objectius de les quals eren:

a) Sensibilitzar el nostre alumnat i el conjunt de la societat eivissenca sobre problemàtiques de rellevància social.
b) Motivar el nostre alumnat mitjançant l’elecció de temes d’interès social i l’ús de metodologies innovadores.
c) Ajudar a construir una ciutadania activa a través del diàleg, l’empatia i l’esperit crític.
d) Donar a conèixer el CEPA Pitiüses entre la societat eivissenca.

Què vam fer?

1. Taula rodona sobre “La importància dels ensenyaments artístics”.

Captura 4

Punt de partida: l’escola pública no pot acceptar el menyspreu de les administracions educatives envers aquests ensenyaments.

Objectiu: reivindicar els ensenyaments artístics en la construcció de les persones i de les societats lliures.

2. Taula rodona sobre “La situació de les persones refugiades”.

Captura. 2PNG

Punt de partida: l’escola pública no pot estar d’esquena a una realitat que afecta la dignitat humana i que posa en qüestió el projecte europeu.

Objectiu: reflexionar al voltant de les causes i conseqüències de les polítiques europees en matèria d’acollida a les persones refugiades.

3. Taula rodona sobre “El dret a l’educació”.

Captura 3Punt de partida: a les escoles de persones adultes sabem de primera mà que aquest dret no sempre es pot exercir en plenitud, ni aquí ni arreu del món.

Objectiu: reflexionar sobre els entrebancs que trobem les persones per tal de formar-nos.

Com ho vam fer?

Primera fase: la preparació. Treball al voltant del tema en les diferents classes (exposició fotoemocions, textos…). Preparació de l’acte central: selecció d’un documental motivador, tria dels ponents per a les taules rodones i logística.

Segona fase: l’acte central. Visionat d’un documental i taula rodona.

Tercera fase: aprofundiment.

Tasques posteriors: taller d’expressió corporal, creació textos…

Voces docentes para el cambio en Educación de Personas Adultas

El diari 1El presente artículo fue publicado por El diari de l’eduació el pasado 9 de mayo de 2018. Compartimos aquí la versión en castellano.

En ¿Por qué han fracasado las “competencias” en educación? Lecciones para futuros intentos de innovación educativa, Fernando Trujillo afirma que “al profesorado le gusta sentirse agente de los procesos de transformación que ocurren en su práctica y no paciente de experimentos ajenos –como se puede esperar, por otro lado, de un profesional cualificado.” . Además, y citando a Antonio Bolívar, leemos que “lo que ha de cambiar no se puede prescribir porque los cambios en la práctica dependen de lo que piensen los profesores”. Sin embargo, a pesar de ser imprescindible para el cambio educativo, la voz del profesorado no siempre es escuchada cuando de transformar la escuela se trata, como hemos visto en las sucesivas reformas educativas. Es una necesidad, pues, que el profesorado tome la palabra y lidere los procesos de renovación educativa, a pesar de los intentos para desacreditarlo el último especialmente grave con las acusaciones intolerables de adoctrinamiento. En ello nos jugamos la participación y, ni más ni menos, la democracia.

En la Educación de Personas Adultas (EPA), la participación formó parte de su ADN desde el inicio. Ahora bien, de aquella horizontalidad naciente queda ya muy poco (más allá de extraordin20180405_124810arias iniciativas de carácter comunitario). Al mismo tiempo que la EPA se extendía, también lo hacía la verticalidad en forma de tecnificación y burocracia. A estas alturas, y no sé si es sólo un espejismo, creo que volvemos a recuperar poco a poco la voz perdida al calor de las nuevas tecnologías y de la multiplicación de experiencias altamente estimulantes. Justamente esta primavera hemos asistido a la publicación de un buen puñado de textos que nos señalan el futuro de la EPA. Así, Josep Miquel Arroyo planteaba en su blog DidàkTIC cuáles serían las tres cosas que pediría para la EPA al Departament d’Ensenyament. Cuatro compañeros más, y en sus respectivos blogs, recogieron el guante: Ramon Paraíso, Quim Balaguer, Joan Padrós y Joan R. Giribert. En paralelo, Margarita Massot, profesora de la Facultat de Ciències de l’Educació de la UAB, publicaba en Senderi un interesantísimo artículo donde hacía un completo repaso de los últimos 40 años de EPA. En la parte final de su texto, bajo el epígrafe de “¿Hacia dónde queremos ir?”, la autora apunta a una serie de factores que harían posible el cambio de modelo en el aprendizaje a lo largo de la vida.

20180402_120730No nos debe sorprender esta eclosión de la EPA. Los que trabajamos en ella sabemos que algunas cosas están cambiando, y para bien. La creación de la Comunidad de docentes de educación para personas adultas con presencia en Facebook y Twitter, el grupo de Educación de Personas Adultas del ICE de la UAB o la Xarxa d’Escoles Municipals de Persones Adultes de la Diputació de Barcelona están logrando tejer toda una red de profesionales que comparten inquietudes y experiencias. También se han multiplicado en todo el Estado español las jornadas formativas o de intercambio de experiencias. En el País Valencià, los centros de profesores (llamados CEFIRE) cuentan con asesores especializados en EPA. En Aragón, se está elaborando la nueva Ley de Educación de Personas Adultas a través de un proceso participativo donde todos los agentes implicados han podido dar su opinión. El carácter innovador de algunos centros de EPA les ha permitido ganar premios y participar en programas educativos europeos. Sin ánimo de exhaustividad, lo que todo esto demuestra es que, a pesar de las dificultades, la Educación de Personas Adultas vive una nueva primavera.

Este despertar de la EPA no debe impedirnos ver los problemas que esta etapa educativa arrastra. Las aportaciones que encontraremos a continuación se enmarcan dentro de estas coordenadas: nuevo impulso y necesidad de cambio. El primero en hacer propuestas fue Josep Miquel Arroyo quien en su blog DidàkTIC nos planteaba las Tres cosas que pediría para la educación de adultos al Departament d’Ensenyament:

  • La remodelación de los estudios para la obtención del título de ESO.
  • La ampliación de la inversión económica, formativa y humana.
  • La asunción del concepto de aprendizaje a lo largo de la vida.

El relevo lo cogió Ramon Paraíso en su blog De vuelta en Tres cosas (más) que pedia al Departament d’Ensenyament para la educación de personas adultas. Este autor enumera estos otros tres deseos:

  • El establecimiento de estrategias para impedir que los centros de adultos se conviertan simplemente en un contenedor donde enviar al alumnado que por diversos motivos no finaliza etapa o no logra cumplir los objetivos en los institutos.
  • La dotación de equipos de asesoramiento, orientación y apoyo piscopedagógico.
  • Una campaña de visibilización y, sobre todo, de potenciación.

Por su parte, Quim Balaguer en La germana pobra i lletja publicaba ¿Qué pido yo? Estas son sus aportaciones:

  • Una estructura adecuada para cada centro de adultos.
  • La necesidad de adaptar los centros al siglo XXI.
  • La reducción de la distancia entre el Departament y los centros.

El siguiente en plantear mejoras fue Joan Padrós en La destil·leria en #3cosasfadultos. Estas serían sus demandas:

  • La primera en forma de pregunta: ¿hay alguien a nivel de país reflexionando sobre qué es y que debe ser el aprendizaje a lo largo de la vida?
  • Más recursos.
  • Más autonomía de centro.

El último compañero en hacer aportaciones fue Joan R. Giribet quien en su blog publicaba Mejoremos la enseñanza de adultos. Entre las mejoras propuestas, Giribert enumera las siguientes:

  • Más publicidad institucional.
  • El acceso a la orientación psicopedagógica de los EAP.
  • El fomento del curso de Graduado en Educación Secundaria (GES).

20180331_203836Las propuestas de estos cinco profesores podríamos considerarlas complementarias y abarcan la práctica totalidad de elementos presentes en la EPA: la ideología (ligado al concepto de aprendizaje a lo largo de la vida), la importancia de esta etapa educativa (traducida en visibilidad y relevancia social), el presupuesto (en relación con los recursos, especialmente humanos), la organización y la oferta formativa (en clave de autonomía de centro), la relación con las administraciones y con el resto del sistema educativo, el currículo y la metodología.

Estas voces a pie de aula se unen a discursos hechos desde la universidad, como es el caso del de Margarita Massot quien publicaba en Senderi 40 Años de EpA, de la democratización de la Educación a la democratización educativa. Esta profesora considera que el futuro de la EPA pasa por:

  • Potenciar centros y espacios formativos diversos como servicio educativo universal con una función inclusora, socializadora y de cohesión social que escape del asistencialismo, y que reduzca el efecto Mateo [“fenómeno social según el cual aquellos que más tienen (bienes, riqueza o fama), ven aún más incrementada sus posesiones, mientras que aquellos que menos tienen, las ven progresivamente limitadas y reducidas “, según la enciclopedia.cat].
  • Potenciar los centros de FpA como unos espacios polivalentes, flexibles y dignos.
  • Descentralizar la FpA de manera que pueda estar cogestionada y planificada desde las administraciones autonómicas y también desde el municipalismo más próximo a las necesidades y demandas del sector.
  • Establecer una oferta formativa amplia, diversa y contextualizada para responder a las necesidades específicas de las personas adultas.
  • Coordinar la oferta formativa, los diversos programas de un territorio, a partir de un modelo de centros abiertos e integrados en el barrio.
  • Estimular la formación específica del profesorado de FpA.

A grandes rasgos, lo importante ya se ha dicho en relación con las propuestas que deberían dar forma a la EPA del futuro. Ahora bien, no puedo resistirme a dar mi punto de vista, pese al peligro de resultar redundante. Mis tres propuestas se resumirían en: aprendizaje a lo largo de la vida, flexibilidad y ciudadanía.

  • El aprendizaje a lo largo de la vida debería convertirse en un derecho (limitado ahora a la enseñanza obligatoria) y, por tanto, debería ser: público, gratuito y de calidad. Las administraciones deberían poner en valor estos estudios, dotándolos de los recursos necesarios (infraestructuras y personal) y haciendo la difusión adecuada. Además, la EPA debería tener entidad propia (educativa y formativa a la vez) y no ser considerada como un apéndice de otros estudios. La clave para la mejora pasaría por la cooperación entre las administraciones y los diferentes agentes implicados. Por su parte, las universidades deberían ofrecer formación específica sobre la EPA y generar un corpus teórico suficiente para orientar a los profesionales.
  • La flexibilidad nace de la necesidad de adecuar estos estudios a las necesidades (cada participante se encuentra en un itinerario formativo único) y la disponibilidad de las personas adultas (que pueden compaginar estudios con otras obligaciones laborales y/o familiares). Esta flexibilidad debe partir del reconocimiento de la autonomía de los centros y debe llegar al currículo, al horario (combinación de modalidades), a los espacios, a la organización y a las metodologías (de carácter innovador).
  • La ciudadanía parte de la conciencia de una humanidad compartida y se adquiere mediante el desarrollo del diálogo, la empatía y el espíritu crítico. La participación y la responsabilidad serían los pilares sobre los que construir centros acogedores, donde la interrelación con el entorno sería considerado como un valor estratégico clave. En este sentido, la EPA debería contribuir a la creación de redes escolares y ciudadanas.


En definitiva, es un lugar común afirmar que a participar se aprende participando y, aunque parezca mentira, el colectivo docente no tiene muchas oportunidades para hacerlo. Este hecho está cambiando: cada vez son más los enseñantes que en los blogs, en las redes sociales o en los diferentes encuentros pedagógicos toman la palabra. Es una tendencia imparable, que rompe el monopolio sobre los discursos educativos, en manos de los tecnócratas de la administración o de los teóricos universitarios de la educación. Esta democratización de los relatos no tiene marcha atrás y cualquier iniciativa que busque censurarlos estará condenada al fracaso. La pregunta ahora sería: ¿la administración educativa está dispuesta a escuchar? ¿Estaría dispuesta a hacer cambios y enriquecer la normativa y el corpus legal vigente con las aportaciones de los docentes (y no hablo solo del papel imprescindible de los sindicatos)? Y aún quedaría otro interrogante: ¿estaría dispuesta a escuchar la voz de los participantes? (de esto, sin embargo, hablaremos en otra ocasión).

El diari 2

La educación de personas adultas en la encrucijada. Los retos de la EPA Vicent Ventura

En octubre de 2008, la revista T.E. de la Federació d’Ensenyament de CCOO del País Valencià publicaba este artículo que escribí en nombre del claustro de profesores de la EPA Vicent Ventura de Valencia: L’educació de persones adultes en la cruïlla. Els reptes de l’EPA Vicent Ventura. Aparte de constatar, como dice la canción, que “el tiempo pasa / nos vamos poniendo viejos”, la relectura se convierte en una ocasión perfecta para la reflexión: qué queda de entonces y qué ha cambiado, qué retos podemos dar por logrados y cuáles siguen interpelándonos, qué nuevos desafíos presenta el mundo de la educación de personas adultas…

En estos casi diez años, la EPA Vicent Ventura ha logrado mantenerse a flote, superando una amenaza de desaparición y el cierre (no consumado del todo) durante un curso escolar. Todo ello nos lleva a pensar en lo precario de nuestras conquistas. En todo este tiempo, muchas personas continúan ligadas a la escuela, ese es uno de sus grandes activos. Otras han ido llegando, como una parte del alumnado y la práctica totalidad del profesorado. Todas ellas mantienen vivo un proyecto que tiene mucho de sueño: ¿cómo  ejercer el derecho al aprendizaje a lo largo de la vida como medio para el empoderamiento personal y para la transformación social?  Ese “círculo cálido” ya existe y se llama EPA Vicent Ventura. No podemos permitir que nos lo arrebaten o nos lo perviertan.

En este tiempo han pasado muchas cosas, entre otras: la gran recesión, que comenzó justo ese 2008 y que expulsó a buena parte de la clase trabajadora de sus casas, de sus trabajos y de unos mínimos vitales de dignidad. Otro de los grandes cambios afectó a los flujos migratorios: muchas personas volvieron a sus países de origen y muchos jóvenes emigraron en busca de oportunidades laborales. Por el camino, el Estado recortó la sanidad, la educación, los servicios sociales… dejando a la intemperie a amplias capas de la población. Todo esto y mucho más pasó también por las aulas de las escuelas de personas adultas. La desidia de los diferentes gobiernos conservadores respecto a esta etapa educativa coincidió en el tiempo con la vuelta a los estudios de una parte de la población expulsada del mercado de trabajo.

De los retos que apuntábamos en el artículo de 2008, todos siguen vigentes. No significa esto que estemos en el mismo punto, puesto que la realidad ha cambiado y también ha habido importantes logros en este tiempo. Sin embargo, el horizonte que esos retos apuntaba sigue interpelándonos: ciudadanía, flexibilidad, orientación, sabiduría, lenguas, colaboración y, en el caso particular de la EPA Vicent Ventura, sindicalismo. Presentamos ahora la versión en castellano del artículo, que parece pedir una reescritura que recoja las nuevas circunstancias que confluyen en la educación de personas adultas de 2018.

Vicent Ventura

La educación de personas adultas vive momentos de incertidumbre: cambian las demandas y cambian, desde hace tiempo, los colectivos que se le acercan. La realidad social nos adelanta constantemente y las respuestas que damos no siempre llegan a tiempo ni caminan en la dirección correcta. Esto no quiere decir que todo lo hagamos mal; por suerte, abundan las experiencias donde las escuelas de personas adultas han liderado el cambio de sus respectivas comunidades. Con todo, el debate sobre qué EPA exige la sociedad actual sigue abierto.

Nuestra experiencia es particular, como no podía ser de otra manera, fruto de nuestra pertenencia a CCOO-PV y a un contexto social y humano concreto. Pero también participa de los desafíos a los que deben hacer frente todas las escuelas de personas adultas. Desde estas líneas queremos contribuir a las reflexiones sobre qué modelo de EPA queremos.

LOS RETOS

La EPA Vicent Ventura entiende los retos como una especie de hoja de ruta que nos guía, dotando de coherencia nuestras acciones. Nosotros hemos elegido siete. En todo los casos, el camino ya se ha iniciado, así la reflexión parte de la acción y al contrario. Cada reto está formulado como si de un sueño se tratara: “que nuestra escuela se convierta en un espacio de ciudadanía …”.


ESPACIO DE CIUDADANÍA
Lejos de los debates estériles sobre la Educación para la ciudadanía, azuzados por intereses estrictamente políticos, concebimos la EPA como un espacio abierto, acogedor y participativo. El ejercicio de una ciudadanía plena debe ser el motor de todas nuestras acciones. Este hecho cobra especial relevancia entre un colectivo como el de las personas de origen extranjero, que no siempre tiene garantizado sus derechos. Por otra parte, en el ámbito de nuestro centro aspiramos a profundizar en dinámicas de acogida y de participación.


ESPACIO DE FLEXIBILIDAD
Prácticamente todos los colectivos a los que se atiende en la escuela piden programas y acciones formativas con una duración más corta que el curso escolar y agrupaciones más flexibles, que permitan la incorporación del alumnado en diferentes épocas del año con un aprovechamiento máximo. Partiendo de este hecho, queda claro que es la escuela quien debe adaptarse a los alumnos y no al revés. Sería bueno, pues, caminar hacia organizaciones más modulares o de tipo intensivo, cuatrimestral, etc.


ESPACIO DE ORIENTACIÓN
Deberíamos hacer de la tutoría un elemento clave del proceso educativo. Y en una doble dirección: valorativa y orientadora. Deberíamos disponer de instrumentos más eficaces (como entrevistas en profundidad) para valorar los conocimientos y las experiencias previas del alumnado y poder así adaptar los currículum a sus necesidades. Se trataría de diseñar itinerarios formativos individualizados que orientaran al alumnado hacia futuros aprendizajes y / o hacia el mundo del trabajo.


ESPACIO PARA EL SABER
En este ámbito las posibilidades de la EPA son inmensas. Así, por ejemplo, el trabajo en torno a temas de interés social o científico puede ser, además de un elemento estimulante, una buena manera de organizar los contenidos del currículum. Por otra parte, el aula de informática-autoaprendizaje al mismo tiempo que un medio para el desarrollo de las diferentes acciones formativas puede convertirse en un recurso muy fructífero para la captación de nuevo alumnado. También creemos que la creación de una biblioteca puede ayudar a la consolidación de iniciativas en el terreno de la animación lectora. Igualmente sería interesante la creación de un fondo documental sobre el tema de la inmigración y del aprendizaje de las lenguas.


ESPACIO PARA APRENDER LENGUAS
El aprendizaje de lenguas debe ocupar un lugar central en cualquier EPA. El carácter instrumental de las lenguas hace que de su dominio dependan futuros aprendizajes. Ahora bien, la EPA no puede quedar al margen de los nuevos enfoques sobre la enseñanza de lenguas. Así, no podemos separar la enseñanza del castellano (o del valenciano) de aspectos relacionados con el hecho migratorio. Deberíamos adaptar la enseñanza de lenguas al Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER), buscando equivalencias con los cursos ofertados en las escuelas de idiomas.


ESPACIO DE COLABORACIÓN
Dadas las especiales características de la EPA Vicent Ventura, esta puede convertirse en una plataforma idónea desde la que colaborar con otras instituciones educativas. El alumnado en prácticas de la Facultad de Pedagogía y de la Escuela de Magisterio realiza una tarea más que satifactoria. Habría pues que reforzar este aspecto a la vez que sería interesante la incorportació de más voluntariado que permitiera la puesta en marcha de experiencias en la línea de las comunidades de aprendizaje.


ESPACIO DE FORMACIÓN SINDICAL
La relación que se ha mantenido de forma continuada con diferentes secretarías, federaciones y fundaciones de CCOO-PV se ha visto reflejada en una comunicación más fluida, el aumento de la presencia en el órgano de dirección de la escuela, impulso a iniciativas formativas y la reflexión alrededor de asuntos que se refieren a la formación, fundamentalmente en todo lo relacionado con la nueva formación profesional. Aparte de esto, creemos que la EPA puede aportar conocimientos y experiencias en cuestiones relacionadas con la formación sindical en fenómenos migratorios.

T.E

 

Palabras de allí, palabras de aquí

el camino

A principios de 2011, un puñado de lectores de la Escuela de Personas Adultas Vicent Ventura de València nos embarcamos en una empresa: el comentario de la novela El camino de Miguel Delibes en el blog creado al efecto Palabras de allí, palabras de aquí. Buscamos además la complicidad de algún lector senegalés de la mano del amigo Modou Beye, profesor de español en el Liceo Ahoune Sané de Bignona (Senegal). Y también participó algún lector de las clases de español de la EOI de Gandia gracias a la colaboración de Amparo S. De aquella experiencia, ya lejana en el tiempo, recuperamos aquí alguna de las entradas y alguno de los fantásticos comentarios dejados por los lectores. Echando la vista atrás, podríamos decir que valió mucho la pena.

BIENVENIDOS/AS
El presente blog nace con la intención de ser ese espacio en el que se encuentren las palabras llegadas de aquí y de allí. Sabemos que detrás de las palabras vienen las ideas y también los sentimientos.  Aquí comentaremos libros y lo haremos desde dos esquinas del mundo: la senegalesa y la valenciana. En el cruce, las palabras harán emerger puntos de vista diferentes, pero también coincidencias y complicidades. Los libros, pensamos, son una excusa perfecta para hacernos sentir parte de una humanidad compartida.
¡Anímate a iniciar el viaje! ¡Ya estamos en camino!

 

¿CÓMO HAREMOS?
El libro que hemos elegido para ser comentado es “El camino” de Miguel Delibes. Este mes de enero es el tiempo que nos damos para ir leyéndolo. Somos lectores de Senegal y de Valencia entusiasmados con la idea de compartir esta experiencia lectora desde las dos orillas.
Durante el mes de enero, podrás ir leyendo el libro con calma y además podrás ir conociendo algo más sobre la obra y el autor. También podrás intercambiar comentarios sobre la biografía de Delibes y sobre otras obras del autor castellano.
A partir del mes de febrero, empezaremos a comentar los diferentes capítulos del libro, a razón de dos capítulos semanales.
Los comentarios podremos hacerlos en las diferentes entradas del blog.
¡ÁNIMO, EL CAMINO YA HA EMPEZADO!

 

DESPEDIDA
Ahora sí que hemos llegado al final del camino. Han sido unos meses de compañía. La compañía de Miguel Delibes, la compañía de Daniel, el Mochuelo, y tantos otros, y nuestra mutua compañía alrededor de las palabras.
Hasta el día de hoy, este blog ha recibido 3175 visitas, 31 entradas y 172 comentarios. A buen seguro, en los próximos días estas cantidades aumentarán. Pero más allá de los números, lo que nos llevamos los que hemos participado en esta modesta aventura es la sensación de haber recorrido un camino juntos, compartiendo nuestras experiencias o nuestros comentarios, otorgándonos humanidad, de forma compartida. La profundidad de los comentarios ahí queda: no son palabras que se lleva el viento. Queda la idea de recogerlos todos y darles forma. Pero ese ya será otro camino. Descansemos de este y, como dicen los gitanos que hablan romanó: “Latchó drom!” (¡Buenos caminos!).

He aquí una muestra de algunos de los comentarios dejados en el blog por los lectores:

El autor empieza con esas palabras, en mi opinión, porque es una frase dicha por Daniel el Mochuelo. A él le hubiera gustado que la historia pasara de otra manera.

Yo me siento más identificada con el padre, aunque también comprendo al hijo, porque tiene miedo al cambio de vida que se le está imponiendo. Daniel el Mochuelo vive feliz en su pueblo y no quiere aprender nada más, porque piensa que ya sabe todo lo que necesita y lo que no sabe se lo explica su amigo Roque el Moñigo, que es tres años mayor y tiene una cualidad muy valorada por él: es muy fuerte. Para el protagonista tener fuerza es muy importante, aunque yo pienso que no tiene tanto valor como él le da.

La capacidad económica de una persona no es primordial para estudiar, sin embargo, tengo que reconocer que el dinero ayuda a obtener plaza en mejores colegios y a tener un apoyo extra escolar en caso de que sea necesario.

Mª Dolores

Hola, amigos de “Palabras de allí, palabras de aquí”. Nos incorporamos a la tertulia virtual, con retraso, pero con mucha ilusión. Somos un grupo de lectores de Gandía, estamos aprendiendo español y nos ha parecido buena idea leer este libro y compartirlo con gente de otras partes. Nos gusta mucho el blog e intentaremos participar lo máximo posible.
El otro día estuvimos hablando de una de las cuestiones planteadas: ¿son necesarios “los cuartos” para estudiar o no? Estuvimos hablando de cómo eran las cosas hace unos años en nuestros países y de cómo habían ido cambiando a lo largo de los años. Creo que las becas y las ayudas al estudio que existen ahora han mejorado las cosas, pero que todavía hay mucho que cambiar. Un niño empieza a aprender desde sus primeros meses de vida y no todas las familias tienen el tiempo, la disposición y las energías necesarias para dedicarle. A los tres años, ya se han decidido muchas cosas en la vida de un niño. Las familias deberían tener mucho más apoyo desde el primer momento en que nace un bebé.
Amparo

Cuando era pequeña solo tenía miedo a dos cosas, la escoba -quitatelarañas- de mi vecina, que asomaba su cabeza cubierta por un trapo por encima de una puerta y la otra eran los “maquis” En esta zona había por las montañas hombres escondidos al terminar la guerra, era una guerrilla antifranquista. Cuando iba al pueblo, teníamos que pasar por varios puertos de montaña y yo iba encogida. ¡Vaya tontería! De mayor me he interesado en conocer su historia.

Hasta tal punto se le ha puesto motes a la gente, incluso heredados por familias, que yo muchas veces no conozco a las personas por su apellido. Me gustan, siempre que no sean ofensivos, yo soy de la familia “Carrasca”.

Aunque yo fui al colegio en la posguerra, no he conocido los castigos corporales, ya teníamos bastante con el lavado de cerebro que nos hacían. No hay nada que justifique un maltrato ni a niños ni mayores.

En los pueblos hay muchas lenguas viperinas, pobrecillas. En la ciudad es más difícil que la gente del barrio o finca te critique, nos conocemos menos. Una cosa curiosa es que casi siempre se pone en “tela de juicio” a las personas más débiles y con menos recursos y pocas veces a los “señoritos del pueblo”.

Paco es una persona fenomenal, le preocupa su familia y el trabajo, ya quisieran las beatas un buen “achuchón” de él; eso sí, a escondidas.

Volviendo a releer los comentarios he vuelto a aquellos días y me he vuelto a quedar asombrado ante el caudal de sabiduría que atesoran. La relectura también me ha servido para recordar a una buena parte de mi alumnado de entonces y solo puedo sentir por ello emoción y reconocimiento.

MIguel Delibes El País

Foto: El País

“El ‘asignaturismo’, hacer exámenes continuamente, es la muerte de la cultura”

Sobre la educacionTengo pendiente la lectura de Sobre la educación de Emilio Lledó (Taurus, 2018). Mientras tanto, acudo a las reseñas y comentarios sobre el libro. Entre ellos encontramos “El asignaturismo, hacer exámenes continuamente, es la muerte de la cultura” aparecido en El País el pasado 28 de marzo. El libro es “un compendio de sus artículos y reflexiones de la enseñanza, los exámenes o el papel de la Filosofía en las aulas o el de la Universidad en la vida de los alumnos”.

No sé si es una apreciación errada, pero creo que en el debate educativo andamos un tanto huérfanos de referentes intelectuales (¿y por qué no, éticos?) como el que representa Emilio Lledó. Llevamos unas décadas en las que asistimos a una escisión programada entre, de una parte, una concepción del hecho educativo de corte tecnocrático; y de la otra, una comprensión del mismo enmarcada en un proyecto ético y de sentido. A la vista está que tal brecha se amplía con el paso del tiempo y que las políticas educativas basculan descaradamente hacia una tecnificación cada vez más deshumanizada y mercantilizada. Por todo ello se hacen imprescindibles voces como la de Emilio Lledó.

En Sobre la educación, el autor nos hace ver cómo a veces el alumnado puede llegar a pensar que “el apasionante mundo del saber y de la ciencia es ese horroroso organismo de mediocridad (representado por la escuela y la Universidad)”. En opinión del filósofo sevillano, “el asignaturismo, hacer exámenes continuamente, es la muerte de la cultura”. En el subtítulo del libro, La necesidad de la Literatura y la vigencia de la Filosofía, encontramos otras de las claves del mismo. Respecto a la Literatura dirá que habría que “enseñar a leer un libro clásico porque pasar un semestre con Galdós, Baroja o, no digamos, Cervantes, no es un invento utópico”. En cuanto a la Filosofía afirmará que “son los profesores los que tienen que darse cuenta del carácter crítico y formativo que tiene esa disciplina. Quererla quitar es un crimen pedagógico, un crimen cultural contra el desarrollo mental del país”. Y sobrevolándolo todo: la libertad y la igualdad. De la primera dirá que habría que “enseñar a los niños la libertad”. La igualdad es la que inspira la cita de Aristóteles que da sentido al libro: “Puesto que toda la ciudad tiene un solo fin, es claro que también la educación tiene que ser una y la misma para todos los ciudadanos”. Sin igualdad las personas se resienten, pero también la sociedad, puesto que “se pierden talentos extraordinarios para la música, para la poesía, para la literatura”.

El lector asiduo de este blog sabrá que por aquí hablamos de alumnos y profesores. En este sentido, el profesor Lledó recuerda así a don Francisco, su primer maestro:

Nos hacía leer El Quijote y también a otros autores. Y luego nos pedía sugerencias de la lectura. Solo con eso, preguntando qué podía sugerir Miguel de Cervantes Saavedra a niños de nueve o 10 años, aniquilaba el asignaturismo.

Por lo que respecta a sus alumnos, emociona comprobar cómo aún recuerda a aquellos trabajadores españoles que conoció hace más de 60 años en Alemania:

Cuando Emilio Lledó recuerda a aquellos alumnos, cita un verso de Lope de Vega: “España, madrastra de tus hijos verdaderos”. Corrían los años cincuenta del pasado siglo y él acababa de mudarse a la Universidad de Heidelberg, en Alemania, donde transcurrieron algunos de los años más reveladores de su carrera docente. Poco después de que él se trasladara, comenzaron a llegar a las fábricas de los pueblos de alrededor oleadas de obreros españoles. Hombres jóvenes y sin estudios, con un castellano rústico y un alemán inexistente “que habían nacido con un No de plomo en la cabeza por no tener un verdadero acceso a la educación.

Se hizo amigo de un grupo y Emilio Lledó (Sevilla, 1927) les ofreció reunirse en una cafetería un par de veces al mes. La excusa fue enseñarles alemán, pero acabaron aprendiendo unos y otros de la vida. “El entusiasmo, la inteligencia y la sensibilidad de esos jóvenes han quedado para mí como la experiencia docente más maravillosa que he tenido”, asegura más de 60 años después el filósofo sentado en el sofá de su piso, junto al Retiro madrileño. “Y mira que me he llevado bien con mis alumnos”, cuenta el que también ha sido catedrático de instituto en Valladolid y en las universidades de La Laguna, Barcelona y UNED de Madrid.

Emilio Lledo El paisEn este apunte biográfico, para mí, se encierra todo el sentido último de la educación. También, por supuesto, de la educación de personas adultas. Me he quedado con ganas de más y por ello pendiente queda, pues, una reseña más extensa de Sobre la educación.

 

Foto: El País

 

 

Inma Manresa. “Estado civil: lectora”

Hace ya más de una década, Inma llegó de interina al IESO Camino Romano de Sisante y alquiló la casa justo enfrente de la mía. Aunque nos unía la profesión, con quien hizo verdaderamente buenas migas (literal y figuradamente) fue con mi padre. Y es que Inma sabía, y sabe, acercarse a la gente, escuchar y hablar desde el corazón. Allí Inma hizo amistades de esas que duran toda la vida, y aún hoy muchos de sus alumnos de entonces la recuerdan. Después de aprobar las oposiciones, la vida la llevó de nuevo a Molina de Aragón y más tarde a Callosa de Segura, su pueblo.

Inma es de esas profesoras de Lengua castellana y Literatura de raza. Le pone tanta pasión a su trabajo que inevitablemente te contagia ese amor por la palabra. A punto de celebrar un nuevo Día del Libro, su Biografía de lectura da fe de todo ello. Y si no, lean y vean (en el enlace al vídeo de Youtube) qué significa para ella la lectura y cómo en su caso es imposible separar su biografía de su pasión por las letras:

3

“Fe de vida” / Biografía de lectura

Vídeo

FE DE VIDA: “El certificado de Fe de vida y estado es el documento que acredita que una persona está viva, así como su estado civil. La vida y el estado (de soltero/a, viudo/a, divorciado/a…) se acreditan por la fe de vida, emitido dicho certificado por el correspondiente Registro Civil”.

Creo que aprendí a leer antes que a mirar mientras flotaba en el mar de la tranquilidad que la naturaleza femenina crea para sus cachorros. Los labios de mi madre fueron mi primer libro.

Mi padre contaba cantando no hasta dos o hasta tres sino La rana debajo del agua, El mar parece cosa muy sencilla y hasta El preso número 9, una historia de dos rombos que años más tarde le oiría contar cantando a la mismísima Joan Baez.

Por su parte, mi madre me dio a conocer en las páginas de su boca al mono titiritero, Juan Chimpirinico, Garbancito o aquella leyenda en la que era el mísmisimo Lucifer quien piedra sobre piedra construía el acueducto de Segovia.

Así asentaron en mí los que la vida me dieron los sólidos cimientos de mi amor por la palabra en cualquiera de sus formas. Si alguien me preguntara ahora por qué leo, sería como si me preguntara por qué respiro: para vivir, para hacer la fotosíntesis, para ser hasta mis últimas consecuencias.

Mis órganos vitales son muchos: Quevedo, don Quijote, el Lazarillo, Larra, Baroja, Rubén, las vanguardias, Delibes, Montalbán, Mendoza, Montero, Machado, Rulfo, Mastretta, Belli, Benedetti, Neruda, Trueba, Tolkien, Cortázar, Poe, El Principito, las Brontë, Tristán e Iseo… Lo que se me queda en el tintero y lo que me queda por descubrir.

Como veis, esto no es un flirteo pasajero, sino una historia de amor que durará hasta que mis oídos vean y mis ojos oigan.

ESTADO CIVIL: LECTORA

En las nubes, literalmente, a 23 de marzo de 2018

Cuando decía que Inma es capaz de contagiar su pasión por la literatura no exageraba. En el siguiente vídeo, la propia Inma nos contará cómo consiguió enredar a varios de sus alumnos para escribir el libro de microcuentos “Cogiendo mariposas con las manos” hasta poder verlo publicado: Presentación del libro “Cogiendo mariposas con las manos”

mariposas 1

Del texto literario a la canción sabemos que hay un salto muy pequeño. Cualquiera no podría darlo, pero Inma sí: su maravillosa voz sobrevuela las canciones del grupo Calle Tijuana:

Cantando

¡Gracias, Inma por todo lo compartido!